miércoles, 2 de julio de 2008

El cuchillo entre los dientes

Cuando dos politicos peruanos discuten, siempre surgen tres ideas.
La diversidad de los puntos de vista no ayuda en nada a mejorar la calidad del debate de ideas. Sin embargo, es la variedad de opiniones que contribuye fuertemente al nivel cultural de una nacion. Nos és muy familiar ver que la discucion moderada de nuestros responsables publicos se convierte en una efusion acalorada. Las discrepencias dan origen a tergiversaciones mal intencionadas. Los desacuerdos teoricos se terminan en ataques groseros. Los insultos remplazan los argumentos. En ciertos casos, se ha visto como las pasiones enardecidas se lidian a los punos. Finalmente, se traslada con una extrema facilidad del plano de la vida publica a la vida privada.

En politica, casi todos los peruanos estamos equivocados al usar, muchas veces sin saberlo, la tecnica que consiste en hablar con el cuchillo entre los dientes. Esto significa agredir constantemente con el proposito no solamente de destabilizar psicologicamente al opositor, enredandolo en sus contradicciones, sino que ademas , empujandolo al error para sacarlo del quicio. La prepotencia es el arma contundente. Aquel que lo usa, generalmente, no esta dotado de una cierta vision de las cosas. La politica es un medio para satisfacer su apetito de dinero, poder y honor. Cree en la fuerza bruta como solo instrumento valido para salir airoso en el combate de ideas y batir el futuro. La dinamica de grupo solo le sirve de trampolin para acercarse y acaparar el aparato de poder. Por ello, ni siquiera tiene en cuenta el principio elemental que la union hace la fuerza. Su afan de concentracion dedicional obstruye y destruye el espiritu de equipo. No tiene escrupulos de ningun indole. Por esta razon no hace caso de la critica constructiva ni de los llamados al orden. Esto no le incomoda porque siempre se da mana para procurarse la proteccion de las altas instancias. Debido a su pragmatismo selectivo se siente indispensable no solamente al nivel del organigrama sino que tambien del dispositivo operacional. Instinctivamente, actua para consolidar y reforzar su « ascendencia »sobre los otros, amarrando argollas a diestra y siniestra. Pasa su tiempo a preparar trampas, a hacer alarde de su « muneca » en el manovreo, a entretener un ambiente de suspiccion y de discordia. Cuenta con el factor tiempo como un aliado de marca para tender su tela de arana en toda tranquilidad. Usa los hombres como peones de un tablero de ajedrez. Su filosofia se basa sobre el principio todopoderoso del dinero. Para él, en este bajo mundo todo se compra. No vacila un instante en servirse de todas las formas posibles e inimaginables para adquirir objetos, hombres e ideas indispensables a su carrera. Su razonamiento politico se limita a la utilisacion de los mecanismos rudimentarios del poder. Sabe a donde quiere llegar y se da los medios necesarios para lograrlo. Sin complejos, argumenta que los medios justifican el fin. Nada ni nadie debe ponerse por delante de su camino. Sa voracidad puede facilmente convertirlo en un predator devastador. Su inteligencia puesta al servicio del mal hace de él, un monstro frio de crueldad. Para protegerse del rumor, se adelanta haciendo correr « bolas ». Experto en la intoxicacion de la opinion gracias a la desinformacion. Tiene un gusto inmoderado por la prensa y la propaganda. Muestra una grande capacidad organizadora en la creacion de circulos de influencia provenientes de la sociedad civil, habilmente utilisados en su acercamiento a las esferas del poder. Pacientemente, busca el talon de aquiles en el comportamiento emotivo de aquel que trata de derrumbar. Una vez que llega a ubicar la cuerda sensible, comienza a hacer un trabajo de sabotage minando la moral de su victima.Desmotivandola hasta que esta reaccione bruscamente y termine por arrojar la toalla al suelo. Claro, se sintiendo ataquado, este olvida su postura cuerda y ya no responde sobre el plano de las ideas, sino que se deja llevar facilmente al juego maquiavelico del uso y desgaste de los nervios.
Los impulsivos son muy susceptibles a toda agresion exterior. Son imprevisibles. Confunden facilmente dinamismo con nerviosismo. Piensan que la eficacidad es alcanzar un objetivo, mismo si es a cuestas del plan de trabajo y del espiritu de equipo. No se puede contar con ellos en la elaboracion de una accion refleccionada a mediano o largo plazo. A todo momento, pueden comprometer la evolucion normal de las cosas, traendose abajo un proceso seriamente organizado. Lo peor es cuando llevados por la emocion, no escatiman en criticar y atacar su propio campo. De hecho, eso influye mucho en la obtencion de mayorias de opinion permanentes.

Entonces, porque se sigue este camino equivocado ? Porque no sabemos guardar la cabeza fria ? Porque no tratamos de comprender las razones que nos hacen caer en las mallas de la corrupcion, capable de llevarnos hasta la demencia ? Porque no desarrollamos la busquedad consensual de la relatividad conceptual ?

La respuesta seria porque no tenemos una cultura de democracia. Ahora, no se puede hablar de democracia sin dialogo. Todo esta supeditado a ello. No hay que olvidar nunca que el Logos dio nacimiento a la Politea. A partir de alli, todo se elabora y se construye. Es lo que se llama el pensamiento instituido.

Tratemos de darnos una explicacion a la cuestion de saber como remediar a este deficit de dialogo, a esta ausencia de la democratisacion de la palabra, donde cada hombre ejerce su derecho fundamental de reunirse en agrupacion y expresar libremente sus ideas, sin por lo tanto, recurrir a la violencia verbale como unica forma de proposicion.

La solucion a este problema pasa obligadamente por el cambio infraestructural de la sociedad, seguido del cambio de mentalidades. Esto supone, ante todo, la aplicacion de una serie de reformas politico y economicas para despegar el desarrollo economico sostenido. Conjuntamente hay que romper con los esquemas mentales caducos, los cuales condicionan, aun hoy, nuestro comportamiento individual o colectivo. Los habitos y las costumbres tienen la piel muy dura. Incluso hay los que estan de acuerdo que se debe praticar una nueva forma de pensar y hacer politica, pero en realidad, en los hechos, no cambian ni siquiera una jota a sus actitudes y reflejos anteriores. Porque esto supone un examen de consciencia que tome en cuenta las experiencias vividas, con el fin de proceder a una eventual correccion de tiro, si necesaria a la proyeccion de avenir. Poner en la balanza los defectos y las calidades propias a cada uno, exige un esfuerzo de introspeccion fastidiosa. Existen muchos mecanismos socio-economicos de bloqueo. Los prejuicios son perniciosos al analisis sereno de una situacion dada. El que-diran condiciona negativamente nuestro modo de ser y de pensar la vida, reduciendo nuestra facultad de raciocinio y nuestra libertad espiritual a una simple construccion deformada de nuestro universo mental. La imagen que envianos de si mismo es una palida copia de lo que somos. Nustro ser se escabulle entre la neblina de la inconciencia.
Es sano y necesario liberanos de este inutil y molestoso bulto pesado. Nadie es perfecto. Todos somos perfectibles, pero para ello, tenemos primero que descomplejar nuestro proceder. Asumamonos tales cuales somos. Ni peores ni mejores que cualquier otro. Pero si llenos de aspiraciones sanas, porque nuestro potencial se conserva intacto. Por ello, somos un pueblo celoso de nuestra esperanza de convertir en realidad, nuestro sueno de renacimiento. Por eso, tratemos de dejar de pensar en funcion a nuestros atavismos historicos. Demos vuelta faz a los rencores y a los resentimientos. Terminemos con todos los factores de discordia y desunion. El odio y la venganza solo acarrean violencia y sufrimiento. El perdon y el olvido de los danos causados a nuestra civilizacion, engrandecera aun mas nuestra dimension humana.

Los politicos tienen la obligacion moral de poner en marcha el proceso de la modernisacion de la sociedad. Para empezar, tienen que remodelar la imagen descreditada ante la opinion publica. Reinventar el discurso politico pasa tambien por la campana de moralisacion de la sociedad y del Estado. Aparentemente, estamos en buen camino gracias a la instauracion de un gobierno provisorio, dedicado esmeradamente a garantizar la preparacion institucional, propia al regreso de la democracia efectiva y defenitiva, en nuestro suelo patrio. La solidaridad y la fraternidad deben ser los lazos de union entre los miembros del partido politico capable de emprender el resurgimiento de un nuevo discurso politico. Este debe ser fundado sobre los criterios morales del respeto de los valores de la persona humana, en funcion de sus meritos y competencias. A priori, la lucidez en el raciocinio es la prolongacion de un intercambio en la tranquilidad. Para ello, se necesita tener un buen sentido de la consideracion del otro. El otro es una persona humana, por lo tanto merece el trato digno reservado naturalmente a todo ser humano. La educacion y las buenas maneras enaltece al que trata a su projimo con cortesia y amabilidad. Se debe tener presente al espiritu, que no es necesario gritar ni emplear ademanes excesivos para hacerse comprender. Por esta razon, la intonacion de la voz debe conservar una placida cordura.El respeto comienza con saber escuchar al otro, claro, con ello reconocemos su derecho al uso de la palabra. Sin interrumpirlo, hay que dejarlo exponer su parecer, en toda libertad. La tolerancia es un ejercicio duro pero saludable. La paciencia tiene el poder benefico de aprender a cultivar una calidad humana de vital importancia, como es la capacidad de escuchar al otro. Lo cual permite de evitar lo arbitrario, que es el origen de las contrariedades y de los atropellos. Justamente, aqui viene el detalle que tiene una importanciacapital. Escuchar al otro es percibir su mensaje para integrarlo en nuestro propio proceso mental. Su correcta asimilacion que pasa por un desmantelamiento sistematico del pensamiento, ayuda a la comprension del punto de vista sostenido. A partir de alli, el entendimiento analiza el perimetro conceptual que engloba lo falso de lo verdadero. Es asi como, si se busca avanzar en el camino de la verdad, obligadamente, uno tiene que rendirse ante la evidencia de lo que es cierto, mismo si es nuestro adversario el que tiene razon. Pero, para llegar a este resultado, primero, hay que aprender a escuchar. Claro, generalmente, cuando el otro habla, solamente, se aparente escucharlo. En realidad, simultaneamente, se esta esta fabricando contra-verdades para salir al frente y combatir al adversario. Escuchar implica cesar de pensar. Escuchar la voz de su consciencia aparentando escuchar con la mirada al otro, no solamente es una fastidiosa mania de escuchar pensando de nuestros jovenes intelectuales, sino que ademas, es el peor error que se pueda cometer cuando se quiere levantar la calidad del debate. Este "dialogo de sordos" bloquea el intecambio de ideas, porque se tiene la mala costumbre de hablar para imponer una cierta vision de las cosas. Entonces, se produce la engorrosa situacion donde cada campo de batalla habla sin escuchar al otro. Lo esencial siendo de mantener su posicion. Nadie concede nada para no perder la faz. Sin embargo, es la reciprocidad permisible del intercambio que ofrece la ventaja de discurir en toda confianza. Lo que confiere a la discusion un cierto nivel de transcendencia. La relatividad es a la verdad, lo que la luz del sol es a la vida. La comunicacion mantenida bajo el criterio de la fluidez interactiva, es el mejor instrumento para elaborar un dialogo constructivo capable de abrir las puertas a los consensos. El dialogo es a la solucion lo que la negociacion es al consenso. En toda alocucion, es normal la aparicion de divergencias. El manejo de estas implica un desprendimiento emocional. La prudencia de una distancia observada permite una mejor apreciacion. Esto minimiza el margen de error de la consideracion formulada. Lo contrario es fuente de vitalidad. El contacto produce fricciones conduciendo a una vivacidad emotiva y sensorial. La animosidad no tiene porque suplantarse al dinamismo.Toda confrontacion supone concesion para poder hacer avanzar las cosas. Conceder no es alinearse sino mas bien retroceder para mejor saltar. Si alinearse es dar razon al que tiene verdaderamente razon, no se tiene porque tener verguenza de inclinarse ante la certitud. Reconocer su error es mas bien una prueba de grandeza de alma. El error esta hecho para ser enmendado. Rendirse ante la evidencia enriquece el espiritu del que lo practica. El comparto de opiniones arrojan concordancias. La solidaridad consensual alimenta la sintesis de la razon positiva. De un comun acuerdo, se establece un planteamiento donde la voluntad de la mayoria se identifica. La minoria se sumete pero conserva su estatuto de oposicion viva. Toda agrupacion de hombres esta compuesta de corrientes de ideas diversas. La dinamica de la alternancia permite la rotacion de las minorias convertidas en mayorias sucesivas.
Merope
Paris/02032001

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