miércoles, 2 de julio de 2008

El mal necesario

En la balbuciante restauración de nuestra cholita Mariana, la inversión financiera ha sucedido al «carpetazo». Anteriormente, se nombraba a dedo al amigo o al pariente encargado de defender los intereses del grupo que manejaba la « caja negra » del poder. Hoy, el nombramiento de los candidatos elegibles a puestos publicos locales o nacionales son determinados en funcion del aporte en dinero permitiendo el financiamiento del partido politico y asi cumplir con el requisito del compromiso tacito de transparencia en las cuentas de campanas politicas.

Evidentemente, la pregunta que salta a los ojos, es la siguiente :
Es que la « Republica de los comerciantes » es un mal necesario saludable a nuestro pais ?
Si, a condicion que se trate de un pasaje transitorio hacia la democracia real. En remplazo provisorio de la clase politica colapsada por dos decenios perdidos entre corrupcion y violencia generalizados, sobretodo, por el aprismo y el fujimorismo. Si, porque sin la dinamica del mercado y de la riqueza no hay democracia. Sin dinero en las arcas, el Estado no puede hacer obra social. Sin pujanza economica no hay confianza, estabilidad y seguridad publicas. Si, a condicion que sirva para el saneamiento y al restablecimiento de la esfera politica, asi como al fortalecimiento del poderio economico del pais. Mismo, si a un momento dado se tiene que pasar por la « Republica de los jueces » para corregir con la espada de Damocles los errores y los abusos de los inescrepulosos negociantes que confunden las cajas del Estado con sus bolsillos. Si, si hay que pasar por alli, antes de llegar al objetivo final como es la « Republica de los politicos ». No la de los dogmaticos y demagogos porque sino se regresa al circulo vicioso de la« Republica bananera ».

Hoy en dia, en nuestro pais, la clase politica brilla por su absencia. De un lado, asistimos a su descomposicion lenta y gradual y por otro lado, observamos la emergencia de la sociedad civil en pos de ocupar el vacio despejado por la ineptitud de los supuestos « dirigentes politicos » de la nacion. Sabiendo que la naturaleza de la decision politica tomada por los gobernantes debe satisfacer la pura y simple demanda de los gobernados, entonces, se puede afirmar que la reconciliacion entre la Nacion y su clase politica pasa por la explicacion y la aplicacion de los principios basicos del realismo politico. Ejercer el poder por su esencia y no por su apariencia. Lo que implica que el autentico politico, no tiene porque ser un sensual. Porque esto exige un desapego del goce que procura su atribucion, un desarraigo de la codicia, la serenidad ante la tentacion, la perseverancia ante el obstaculo, la sinceridad ante la confusion, la abnegacion en el trabajo, la renuncia del confort, el olvido de si mismo.
Es verdad que ante tanta dificultad, los perezosos que se alardan de ser politicos prefieren la mediocridad del corto plazo. "El aqui y ahora" es el libro de sus cabezeras. No les importa un comino la suerte de la gente ni el debacle del pais.
La diferencia entre un hombre de poder y un hombre que busca el poder, es el carisma. Al primero, el poder lo busca, mientras que el segundo, busca al poder por todos los medios. El uno es mandatado por su pueblo, mientras que el otro se cree enviado en mision por el destino. El uno seduce de por si, mientras que el otro usa armas de la seduccion. El jefe natural nombra las cosas con la crudeza de lo real. En tanto que el otro destaca en el lenguaje florido para esconder su intencion. El que trabaja ardua y anonimamente no conoce la sed de gloria del otro.

Esto nos lleva a encarar la encrucijada en la que nos pone, la aparicion de un inedito episodio en nuestra vida republicana, como es el fenomeno de la comercializacion de la democracia. Introducir la mecanica del mercado en el funcionamiento del aparato legislativo. La eficacidad de la concurrencia en las mejores leyes para el pais. El espiritu de la competicion de las mentalidades y comportamientos de los ciudadanos en aras a inculcar la amelioracion en la progresion.
Por ejemplo, hoy la campana politica de un diputado del Norte cuesta alrededor de U$A 150 a 200 mil. Como a nivel nacional el partido no tiene los fondos necesarios y por razones de etica, actualmente bien a la moda, solicita al candidato de contribuir financieramente o con material de trabajo a los gastos de funcionamiento de la organizacion politica. Por otro lado, este se ve obligado de autofinanciar su propia campana local. De hecho, el pretendiente que no tiene una alma de altruista sino de inversionista, se someta a la ruda prueba de los calculos del riesgo. Si no es elegido puede perder toda su fortuna personal. Si pasa el examen es que va poder recuperar su capital y sus dividendos. Si recupera sus fondos es que va hacer beneficiar la comunidad de su dinamica a crear riqueza o es que caera en la tentacion de la acaparacion y por ende al enrequisimiento ilicito. Obligadamente su actividad politica esta supeditada al criterio de rentabidad y no de propuesta collectiva.
El regimen precedente liquido y destruyo las empresas publicas y las instituciones democraticas. Entre las estructuras organicas del poder politico de la sociedad, los sindicatos y los partidos politicos juegan un rol importante en la estabilidad politica de un pais. Desgraciadamente, estos fueron practicamente suspendidos o eliminados a partir de la instauracion de la « democracia oriental » o si prefiere, de la democracia con fuerte matiz dictatorial. La casi inexistencia de estos durante una decada los dejo huerfanos de huestes y desposeidos del « nervio de la guerra ». El problema esta que sin dinero no hay partido politico. Igualmente, sin partidos politicos no se puede concebir la democracia. Entonces, para renacer de la cenizas y poder ocupar el espacio politico dejado vacante durante la putrefaccion y la agonia del regimen impuesto por el emperadorcito venido del oriente, los nuevos partidos politicos se crearon gracias a las cotizaciones de los simpatizantes y miembros de base, asi como bajo el auspicio y la colaboracion de « generosos mecenas ». La reciente reaparicion de los partidos en la escena politica representa tambien la reactivacion de la institucionalidad democratica. Las alternativas programaticas devuelven al ciudadano la facultad de escoger y de votar libremente.
El mayor inconveniente de esta forma de resurgimiento de los partidos politicos es que, hasta el momento que aparezca una ley de financiamiento publico viniendo a reglamentar la transparencia de las cuentas de funcionamiento, el sistema de prebendas se acompanera ineluctablemente de una distribucion de roles en funcion del dinero puesto a la disposicion del partido por los mercantilistas mas osados. Los cuales no representan necesariamente lo mejor de la sociedad civil.
Osea que un sencillo ciudadano en reserva de la Republica, no la podria servir si no dispone de un « botin de guerra ».

Mientras los comerciantes se ocupen de comercio, todo ira bien. El aparato productivo conoceria un repunte indeniable. Los indicadores de tendencia podrian despeguar con creces. Los observadores financieros apreciarian la garantia de estabilidad sociopolitica. Las inversiones extranjeras se sentirian atraidas por el clima prometedor propicio a los buenos negocios. El crecimiento economico generaria creacion de puestos de trabajo. Los salarios serian consecuentes al costo de vida. El poder acquisitivo se orientaria al consumo y al ahorro. En parte, la inversion nacional impulsaria la capacidad de produccion, la cual, para abastecer tiene que modernizarse alcanzando niveles muy altos de rendimiento. Los impuestos vendrian a alimentar las arcas del Estado, el cual dispondria de medios suficientes y necesarios a su inversion social. Una mejor implementacion de los servicios y de las instalaciones publicas procuraria a la poblacion una buena calidad de vida en los dominios de la educacion, salud, ect. Las medidas de prevencion contra todo tipo de enfermedades es la mejor manera de proteger particularmente a los ninos, mujeres y ancianos. Ademas es de menor costo social.
El progreso traeria la prosperidad. El pais conoceria un periodo de bonanza. El Estado mantendria celosamente las condiciones de paz y de harmonia dificilmente logrados. La sociedad civil desarrollaria en osmosis su potencial creadora de bienestar.

Si este proyecto no perteneciera al dominio de la idealizacion del deseo, su realizacion seria estupendo. Pero esto no es asi. La complejidad humana nos empuja a tomar los caminos mas absurdos para tratar de llegar al mismo resultado. De alli la dificultad a darle un sentido y una dimension humana a la vida. En vez de hacer simple, pasamos el tiempo a complicarnos la vida. Esta es la trista realidad de la naturaleza humana. Su insaciable satisfaccion de deseo y su interminable busquedad de curiosidad. Exigir cada vez mas y mas hasta deshumanizar los intercambios con los otros y consigo mismo. Es la prueba palpable de que la sabiduria del hombre no respeta los limites que la naturaleza le ha impuesto como condicion a su felicidad sobre la tierra.
Por eso todo es confuso. Nadie esta contento con su suerte. Una carrera desenfrenada contra el tiempo y la muerte nos pone ante el dilema de la ilusion de querer fingir el olvido de lo que somos. En la inmensidad del cosmos, nisiquiera somos comparables a un grano de arena. Nos mentimos trabajando o viviendo intensamente para darnos la impresion de ocupar el espacio en el tiempo del movimiento, mientras que inexorablemente la obsesion existencial no para de empujar las agujas del reloj.
En verdad de lo que se trata es de saber tomar el tiempo de vivir. Poco importa el grado de intensidad. La felicidad esta a nuestro alcance, pero, somos tan estupidos que ni nos damos cuenta que nosotros mismos estamos al origen de nuestra desgracia. Y todo ello, por un poco mas de placer, de poder, etc.

Merope
Paris/07052001

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